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Lugares de Interés

Castilla-La Mancha se va transformando, a lo largo y ancho de su extensión por sus cinco provincias: Albacete, Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara y Toledo, para ofrecer al visitante no sólo sus dos Ciudades Patrimonio de la Humanidad, Toledo y Cuenca, o sus 31 conjuntos históricos, sino también las 320.000 hectáreas de espacios naturales protegidos.


Villar de la Encina está situado al sureste de la provincia de Cuenca (“Mancha Baja”)  lo que determina la llanura de su relieve, en el que destacan el cauce del río Záncara y las elevaciones geográficas de "Valhondo",  “Peña del Viento”, “Loma-Alta”, " La Cuesta Grande" y "El Cerro Santo" y la misma loma donde se sitúa el pueblo.
Tomando como punto de partida nuestro enclave, y llegando hasta la Ciudad de Cuenca y un poquito más allá, destacamos a continuación los más destacados lugares, aquéllos que consideramos de visita  “obligada”, ya sea por su interés histórico-cultural, ya por su belleza natural y paisajística.

Villaescusa de Haro (a 17 km) 


Pequeño pueblo de belleza escondida, cuyo recorrido es muy recomendable por su enorme interés histórico monumental: la Iglesia Parroquial, cuyo retablo de gótico tardío es Monumento Nacional; la Iglesia del Convento de Religiosas Justinianas; las soberbias ruinas del Monasterio de los Dominicos, la nonata Universidad, la Casa Palacio de Don Gil Ramírez de Arellano (actual ayuntamiento) y fachadas de piedra de viejos palacios que encontraremos por doquier en un recorrido por sus calles, así como restos de otras construcciones de interés, como la Fuente Pública y Lavadero.


Castillo de Garcimuñoz (a 22 km) 

Garcimuñoz fue reconquistada en 1182 por Alfonso VIII de Castilla. En 1305 pasó a manos del infante escritor Don Juan Manuel (junto con Alarcón y Belmonte), quien construyó un nuevo castillo sobre el alcázar árabe.

El castillo fue rehecho totalmente en la segunda mitad del siglo XV por Don Juan Pacheco, Marqués de Villena. Comenzó siendo solo una fortaleza, bastión de vigilancia del marquesado de Villena y alcanzó notoriedad eterna el día que, asaltando estos muros, cayó herido Jorge Manrique cuando luchaba contra el Marqués en 1479, en una emboscada tendida por los habitantes del pueblo.
Del Castillo, declarado Conjunto Histórico, sorprenden sus equilibradas proporciones, las poderosas torres y, sobre todo, la bellísima portada principal de estilo renacentista.


Belmonte (a 23 km) 


Declarado de Interés Turístico Regional, con numerosas muestras de arquitectura gótica y gótico-mudéjar (Castillo, Colegiata de San Bartolomé, Antiguo Alcázar), su interesante barrio judío, de calles estrechas y retorcidas, y diversas y espectaculares Puertas por toda la villa.
El Castillo ha sido re-abierto recientemente tras varios años de trabajos conservación y reforma.

 

San Clemente (a 65 km) 
Declarada Conjunto Histórico-Artístico, con varias plazas, ermitas e iglesias dignas de visitar, así como la Plaza del Ayuntamiento y el Museo de Obra Gráfica de la Fundación Antonio Pérez.

Su casco histórico es toda una joya de la arquitectura del Renacimiento en La Mancha. Un pueblo de gran belleza y valor monumental, que lo hacen situarse como uno de los más extraordinarios de Castilla-La Mancha.

 


Mota del Cuervo (a 40 km) 


También conocida como “el balcón de La Mancha”, donde se puede disfrutar de un paisaje salpicado de molinos, en alguno de los cuales se realiza, los domingos, la tradicional molienda.
También aquí, en Mota del Cuervo, merece enormemente la pena visitar las Lagunas protegidas de Manjavacas, parada obligada en las migraciones de aves hacia y desde África.


Alarcón (a 54 km) 


Importantísima villa medieval sobre una peña abrazada por el río Júcar y protegida por su Castillo.
Sus rutas y senderos están protegidos como Refugio de Fauna Salvaje y Lugar de Interés Comunitario, debido a la riqueza de su flora y fauna.


Segóbriga, en Saelices (a 69 km) 
Ciudad Romana, dónde disfrutar de su interesante Parque Arqueológico (Yacimientos, Museo, Anfiteatro, Centro de Interpretación…).


Uclés (a 78 km) 


Tuvo un poderoso y famoso castillo, situado en lo alto de un cerro, del que aún son visibles la torre albarrana, un lienzo de muralla y dos torreones, además de una puerta de acceso al recinto fortificado, el Arco de la Fuente.
El conjunto urbano se organiza en torno a la Plaza Mayor y, a pesar de la evolución negativa de los últimos dos siglos, aún conserva varios magníficos ejemplos arquitectónicos, incluido el Ayuntamiento, con fachada porticada.
Pero el símbolo máximo de Uclés es la casa conventual de la Orden de Santiago, el famoso Monasterio, conocido como “El Escorial de La Mancha”.


Cuenca y Ciudad Encantada (a 80 km) 

La provincia de Cuenca sorprende por su diversidad paisajística: su llanura manchega contrasta con su serranía, ambas sin duda de enorme belleza. Desde su capital, Ciudad Patrimonio de la Humanidad, repleta de contrastes, y situada en el centro de la provincia, se puede visitar cada una de sus comarcas naturales: La Alcarria Conquense (Alcarria Mágica), la Mancha, la Manchuela y la Serranía, son espacios que en su diversidad natural, ofrecen al visitante diferentes oportunidades de conocer una misma tierra.

La ciudad de Cuenca, declarada Patrimonio de la Humanidad, posee un bello casco antiguo, destacando especialmente su Catedral y las Casas Colgadas.

…Y, muy cerquita de Cuenca tendremos la oportunidad de admirar la Ciudad Encantada, el Nacimiento del Río Cuervo, etc.